"I Congreso Internacional sobre Tratamientos
Complementarios y Alternativos en Cáncer"
Dura denuncia de los tratamientos
convencionales del cáncer
Con la ovación de 1.200 personas puestas en pie
para despedir a los ponentes concluyó el pasado 15 de
mayo el "I Congreso Internacional sobre Tratamientos
Complementarios y Alternativos en Cáncer" celebrado
en el Auditorio del Palacio de Congresos y Exposiciones de
Madrid. Centenares de médicos -entre ellos más
de 100 oncólogos-, biólogos, químicos,
físicos, psicólogos, ATS, terapeutas, ingenieros
especializados en electromedicina, representantes de numerosos
laboratorios y profesionales de la salud alternativos -entre
otros especialistas- abandonaron el Palacio con el convencimiento
de que este congreso -el primero de este tipo que se celebra
en el mundo- va a marcar un antes y un después en el
tratamiento del cáncer.

Un éxito completo para los algo más de 1.200 asistentes.
Dos jornadas intensas de intercambio de conocimientos para los
ponentes. Días de esperanza para los muchos pacientes
que allí acudieron. Las expectativas después de
tres días intensos: uno de seminarios y dos de ponencias-
sobrepasaron lo que todos esperaban. A diferencia de los congresos
tradicionales los asistentes al mismo vaciaban los pasillos al
comienzo de cada ponencia de tal manera que el Auditorio estuvo
abarrotado durante las quince presentaciones. Médicos
acostumbrados a asistir a los congresos oficiales patrocinados
por los grandes laboratorios señalaban que el interés
de un congreso se mide por la diferencia entre el número
de asistentes a la primera ponencia de la jornada y los que aún
permanecen al finalizar las de mañana o tarde. Mientras
que en los oficiales, gratuitos además, la gente va abandonando
poco a poco sus asientos los ponentes del "I Congreso
Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos
en Cáncer" , sin excepción, expusieron
sus trabajos ante un auditorio al completo. Y todos fueron interrumpidos
varias veces con prolongados aplausos a lo largo del fin de semana.
Al final los comentarios generales coincidían en manifestar
sorpresa por la altura de las exposiciones, el nivel médico
y científico, y la calidad humana de los ponentes.
La conclusión del congreso es rotunda: cada año
muere más gente en todo el mundo de cáncer y a
pesar de las mentiras que la gran industria farmacéutica
difunde periódicamente -con la complicidad e ignorancia
de muchos medios de comunicación- es evidente que los
tratamientos ortodoxos del cáncer -Quimioterapia, Radioterapia
y Cirugía- han fracasado por completo. Todos los ponentes
coincidieron en denunciar esta situación. Para todos ellos
ha llegado por tanto el momento de dar un giro radical en el
tratamiento de la enfermedad porque el actual sistema de ensayos,
incapaz de tener en cuenta la diversidad de circunstancias de
cada paciente y en muchos casos manipulados, no puede seguir
siendo la única base para fijar los tratamientos contra
el cáncer.
El demoledor informe que abrió el congreso lo demuestra
más allá de toda duda. Los datos, contemplados
en conjunto, ofrecen una imagen muy diferente a la que se nos
quiere imponer desde unos medios domesticados para ver tan sólo
una parte de la realidad, curiosamente siempre la misma, la que
favorece a los intereses comerciales de la gran industria. Se
pusieron además en entredicho las burdas mentiras de quienes
intentan ridiculizar los tratamientos alternativos que existen
en el mundo porque durante este congreso ha quedado científicamente
demostrado no sólo que en todos los casos expuestos su
eficacia es notablemente mayor que la de los obtenidos con la
Quimioterapia y Radioterapia sino que además son inocuos,
es decir, carecen de efectos secundarios. Y se ha demostrado
en muchos casos con las mismas “armas” de los oncólogos
ortodoxos: mediante ensayos clínicos protocolizados que
no admiten réplica.
DOS DÍAS DE
INTENSO INTERCAMBIO
Cabe decir que desde el inicio
del congreso numerosos pacientes y familiares se acercaron
a los miembros de la organización
buscando soluciones a sus casos particulares. A todos ellos se
les invitó a esperar al final para que, una vez informados,
decidieran por sí mismos entre las distintas opciones
que se ponían a su alcance.
El congreso comenzó con un durísimo análisis
de la situación actual del cáncer realizado a partir
de las cifras que marcan la evolución de la enfermedad
y el fracaso global de los tratamientos así como de la
opinión de importantes investigadores que han sido ignorados
sistemáticamente por los medios de comunicación
más importantes. El punto de partida lo proporcionó Mariano
Barbacid, director del Centro Nacional de Investigaciones
Oncológicas (CNIO ) y, paradójicamente, una
de las voces más críticas con el actual sistema
de tratamientos en cáncer ya que durante la inauguración
de la nueva sede que dirige afirmó hace ahora año
y medio: “ La mitad de los españoles padecerá cáncer
en algún momento de su vida y un 50% de ellos morirá ”.
De hecho en la actualidad
mueren de cáncer en España
casi 100.000 personas al año ¡y eso sólo
en los hospitales! Sin contar a quienes se manda a morir a casa.
Claro que las frías cifras aportadas en la ponencia de
apertura no dejan lugar a dudas sobre la utilidad de los tratamientos.
En nuestro país la tasa de muerte por cada cien mil habitantes
ha aumentado un 15% en diez años. No sólo no remite
sino que aumenta aunque se pretenda ocultar el dato.
Dieter Hoelzel - del Centro
Clínico
de la Universidad de Munich- concluía hace sólo
unas semanas que en los últimos 25 años no ha
habido ningún progreso en la supervivencia de cáncer
metástatico de colon, pecho, pulmón y próstata,
los grandes asesinos que provocan el 80% de las muertes por
esta enfermedad en los países industriales avanzados
. Las proporciones de supervivencia no han mejorado durante
las últimas décadas. Los pacientes de hoy mueren
tan rápido de cáncer como lo hacían los
enfermos de hace 25 años . A pesar de lo cual los
beneficios de la gran industria farmacéutica siguen
aumentando al tiempo que se colapsan los sistemas sanitarios.
No es de extrañar que haya ya a quien no le importe
hablar claro. James Watson, Premio Nobel
de Medicina en 1962 , codescubridor de la doble hélice
del ADN y durante dos años miembro del Comité Asesor
Nacional sobre Cáncer en Estados Unidos ha llegado a
decir: “ E l Programa Nacional contra el Cáncer
es una mierda” . El próximo número daremos
a conocer a nuestros lectores la ponencia de apertura completa.
Y lo grave es que hay tratamientos
inocuos de eficacia contrastada científicamente que obtienen resultados mucho mejores
que los que proporcionan los productos quimioterápicos
tradicionales... pero eso se le oculta a los enfermos. Algunos
de los cuales se expusieron precisamente en este congreso. Durante
la comida del domingo con los ponentes el director de la revista,
además de agradecerles su colaboración altruista,
pidió en nombre de todo el equipo que la hace posible
que colaboraran entre ellos, que valoraran la información
que cada uno aportaba y se plantearan en serio la posibilidad
de colaborar conjuntamente para encontrar tratamientos globales
los más eficaces posible. La propuesta fue aceptada con
agrado.
EL ESCENARIO FÍSICO DEL CÁNCER
Hay que decir que la necesidad
de reforzar nuestro organismo con aminoácidos, vitaminas y micronutrientes fue formulada
hace ya más de cuatro décadas por Linus
Pauling , dos veces galardonado con el Premio Nobel,
cuyas investigaciones fueron ampliadas por el doctor alemán Matías
Rath.

Pues bien, Aleksandra
Niedzwiecki -doctora
en Bioquímica, Vicepresidenta Ejecutiva y Directora de
Investigación del Matías Rath Inc. en
Estados Unidos y que fuera además Directora de Investigación
Cardiovascular del Instituto Linus Pauling de Ciencia y Medicina en
Palo Alto (California)- expuso el enfoque de la medicina celular
en relación con el cáncer. La doctora
Niedzwiecki expuso los trabajos de Matías Rath y de Linus
Pauling para el control del cáncer y sus metástasis
a través de la utilización de programas especiales
de ingesta de sustancias naturales como la vitamina C, la lisina
y otros micronutrientes. Los datos obtenidos tanto “in vitro” como “in
vivo” que la doctora Niedzwiecki presentó demuestran que
la sinergia de determinados nutrientes constituye un prometedor
tratamiento en la prevención del cáncer ya que
permite incidir en sus principales fases: la metástasis,
la proliferación celular, la apóptosis y la angiogénesis
sin efectos secundarios tóxicos.
DESPEDIDA Y CIERRE
La satisfacción general entre los asistentes al congreso
era claramente manifiesta al finalizar el mismo. Incluso quienes
al principio buscaban ansiosos una respuesta para su caso particular
se marcharon esperanzados y con la decisión firme de profundizar
en lo escuchado para luego elegir entre las soluciones terapéuticas
propuestas. Los ponentes, satisfechos por el nivel que se encontraron
y sorprendidos en muchos casos por lo allí expuesto, se
mostraron dispuestos a seguir intercambiando información
e, incluso, a incorporar –o ayudar a hacerlo- las técnicas
escuchadas en sus respectivos protocolos y países. La
organización anunciaría por su parte que en septiembre
próximo se publicará un libro que recogerá la
información de las distintas terapias presentadas en el
congreso e incluirá también aquellas otras sobre
las que se ha venido informando en la revista durante los últimos
tres años. Como colofón, ante la incomprensible
ausencia de medios de comunicación y la necesidad de seguir
ampliando los canales de información para llegar a la
gente, se anunció la puesta en marcha de un servicio gratuito
de información sobre salud a través de Internet – Mednews -
con el que está previsto llegar inicialmente a millón
y medio de personas y a través del cual se informará de
aquellos temas que, como los expuestos en este congreso, se siguen
ocultando a la mayor parte de la población.

Lo importante de este primer
congreso, pues, comienza ahora. El testigo entregado ha salido
ya para todos los puntos de España
y más de diez países. Los frutos llegarán;
despacio quizás, pero llegarán. De momento podemos
decir con satisfacción que en los días posteriores
al congreso varios oncólogos se suscribieron a la revista . “Dadme
un punto de apoyo y moveré el mundo”, dijo Arquímedes .
Ojalá este congreso sea la palanca que mueva a los oncólogos
a abandonar las posturas oficiales que benefician más
a la industria que a sus pacientes.
Antonio F. Muro
La actitud de los medios de
comunicación
La ausencia de los medios
de comunicación en el congreso
y el silencio absoluto sobre lo que en él se dijera fue
predicha por el director de nuestra revista, José Antonio
Campoy , durante su discurso de bienvenida. De los grandes
medios nacionales –invitados todos a asistir- sólo acudió la
agencia EFE y se interesó básicamente por el Bio-Bac .
Es evidente que su significativa ausencia no se debió a
la casualidad. Un medio puede fallar, todos es imposible.
Y es que, como se denunció en la presentación
y en la ponencia de apertura, los grandes medios forman parte
del sistema que mantiene el negocio del cáncer. ¿Autocensura? ¿Premeditación?
El resultado final es el mismo. Sólo que hurtando la información
del congreso han hurtado a millones de españoles la posibilidad
de decidir por sí mismos qué hacer con su enfermedad.
Se erigieron en “guardianes de la verdad y la ortodoxia” –más
bien de “su“ verdad- en lugar de ser sólo canales de información.
En pleno centro de Madrid, con investigadores prestigiosos de
diez países a su disposición para hablarles de
tratamientos que sí curan el cáncer, optaron por
el silencio cómplice. A pesar de que en España
mueren ¡100.000 personas al año!
Eso sí, “casualmente”, el día después
del congreso el diario “El País” dedicó ¡dos
páginas enteras! a atacar al Dr. Matías
Rath por defender la ingesta de micronutrientes como
posible solución al sida en lugar de usar retrovirales.
Y el día antes en “El Mundo” se alababan las
bondades de la intervención quirúrgica en el cáncer
de próstata. Y en otros medios se ensalzaba la quimioterapia
como tratamiento del cáncer a pesar de su constatada inutilidad.
O se hablaba de novedosas y prometedoras terapias que quizás
en un futuro puedan...
No, los asistentes al congreso no entendieron la ausencia de
esos medios. Ni nosotros, por supuesto.